miércoles, 20 de febrero de 2008

Cuestión de piel

Blanco perfecto, puro blanco, blanco verdadero, blanco radiante, blanco perla, blanco nieve, neuroblanco… ciberblanco. No, no son calificativos para ayudar a vender productos para lavar ropa, sino líneas de cosméticos de gran popularidad en Asia que prometen lo que a muchas mujeres la naturaleza no les dio: una piel clara e inmaculada.
Al contrario de lo que sucede en Occidente en donde gana la más bronceada, en las playas del Lejano Oriente las mujeres usan manga larga, se ponen descomunales sombreros y pasan todo el día debajo de las sombrillas. Y no es distinto en las ciudades, en donde en pleno verano es fácil ver mujeres cubiertas de pies a cabeza con ropa oscura o luciendo unas extrañas viseras que las hacen ver como el avispón verde.
Es un fenómeno que fascina a los occidentales y que les fascina aún más a los fabricantes de cosméticos.
El mercado de la piel blanca en Asia es millonario. De acuerdo con la firma de investigación de mercados AC Nielsen, el 30% de las mujeres chinas usa productos para aclarar la piel. Ese porcentaje es del 20% en Taiwan y del 18% en Japón y en Hong Kong.
En los países del sudeste asiático, como Filipinas y Tailandia, donde el sol es más intenso y el tipo físico más oscuro, el uso de productos blanqueadores es aún más extendido. Así lo muestra una encuesta realizada hace tres años por la consultora Synovate, en la cual la mitad de las filipinas y una tercera parte de las coreanas admitieron ser clientes de las cremas aclaradoras.
"Las revelaciones de esa encuesta siguen siendo válidas y es algo que se nota a simple vista. Hace poco viajé a Tailandia y las mujeres se ven más blancas, quizá como efecto de las cremas, del maquillaje o incluso de cirugías", dice Daisy Sam, directora asociada de Synovate.
La venta de cremas blanqueadores fue el tercer renglón de mayor crecimiento en el mercado global de cosméticos entre 2005 y 2006 y buena parte de ese incremento de cerca del 30% fue impulsado por las ventas en el Lejano Oriente.
En esta parte del mundo el sol es sinónimo de piel oscura y la piel oscura sinónimo de baja clase social. Blancura, en cambio, equivale a juventud y a pureza, cualidades que los hombres aprecian a la hora de escoger pareja. "En las entrevistas con mis clientes la mayoría de los hombres tailandeses dicen que les gustaría una mujer de piel blanca y no una mujer morena. Los extranjeros prefieren lo contrario", me contó Nikki Assavathorn, popular columnista del diario Bangkok Post y dueña de una agencia matrimonial.
Como cualquier obsesión, la de la piel blanca lleva a excesos y muchas mujeres recurren al mercado negro para comprar, sin saberlo, productos que
han sido asociados con la aparición de manchas y con cáncer.
Pero como muchas cosas en Asia están cambiando, los patrones estéticos pueden empezar a reflejar esos cambios. "La gente siempre quiere tener algo que los demás no tienen y ahora que tantas personas logran ser pálidas, creo que ser moreno se pondrá de moda" bromea Nikki Assavathorn.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Déjame un comentario