martes, 27 de mayo de 2008

Remplazar lo irremplazable

Una de cada ocho víctimas del terremoto de la semana pasada en China era un estudiante. No es casualidad. Más de 13 mil colegios se desplomaron o quedaron en estado calamitoso luego del sismo de magnitud 8 en Sichuan, y por eso poco a poco la sociedad china ha empezado a demandar investigaciones y a señalar responsabilidades por el saldo de la tragedia.
Y no son sólo los muertos. En el legítimo afán por rescatar a las víctimas, los socorristas amputaron cientos de brazos y piernas en niños semi-sepultados por techos y muros.
El Gobierno ya ordenó una investigación y anunció que hará inspecciones en todos los colegios del país para asegurarse de que cumplen con normas antisísmicas.
Más que a prueba de terremotos, el Gobierno chino tendrá que demostrar que las construcciones son a prueba de corrupción.
En el caso de Sichuan, una de las regiones más pobres de China, se sospecha que los funcionarios responsables por supervisar la calidad de los predios escolares recibieron sobornos de los contratistas, lo que explica el desproporcionado número de colegios que se cayeron.
La inmensa mayoría de los niños muertos en el terremoto eran hijos únicos, producto de la política en China que prohíbe, con contadas excepciones, tener más de un hijo.
Para tratar de remplazar lo que es irremplazable, las autoridades anunciaron que van a flexibilizar las reglas de control natal y emitieron una circular cuyo contenido encontré sencillamente alucinante:

- Las familias que perdieron a su único hijo pueden tener otro.
- Los padres cuyos hijos quedaron inválidos o mutilados, pueden aplicar por el derecho a tener otro, si la invalidez es grave.
- Quienes decidan adoptar a huérfanos del terremoto podrán tener también un hijo biológico.
- Padres que perdieron a su único hijo y son mayores de 50 años recibirán una ayuda equivalente a US$80 por año.
- El gobierno ofrecerá asistencia médica a las familias que quieran tener otro hijo pero tengan dificultades para concebir.


La intención es buena, pero busca algo que es imposible: remplazar un hijo. Sobre todo, un hijo que murió por culpa de funcionarios que no cumplieron con su obligación y de un gobierno que no supo castigarlos a tiempo.

2 comentarios:

  1. Estando tan lejos en kilómetros y filosofía de la cultura china, encuentro asombroso las "ayudas" que propone el gobierno para los padres que perdieron a sus hijos. Es dificil entender como no es un insulto semejantes propuestas. No imagino que en el duelo tan horrible que deben estar sufriendo muchos papás tengan cabeza para pensar en la posibiliadad que un clavo saca otro clavo.

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  2. ¿Cuánto vale la vida de un hijo?
    El gobierno chino está preocupado porque los reclamos de los padres sobre la calidad de los colegios, se está convirtiendo en un tema político con potencial explosivo. En el pueblo de Juyuan, en Sichuan, las autoridades han empezado a mandar cartas de condolencia y cheques por una suma cercana a US$5.000 a las familias que perdieron hijos en el terremoto.

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