lunes, 9 de junio de 2008

En busca del templo perdido

Este fin de semana tuve mi dosis de Indiana Jones. No hablo de la última película de Harrison Ford que en todo caso me encantó, sino de la razón por la cual en los últimos días este blog ha estado un poco silencioso.
Se trata de un gran motivo, en sentido literal: fuimos a Camboya, a visitar Angkor Wat, el mayor edificio religioso que ha construido el hombre y que hace parte de una colección de templos budistas e hindúes levantados hace casi 10 siglos en medio de la selva camboyana.
Por la misma época en que Europa construía catedrales medievales, esclavos al servicio del Imperio Jemer, el mayor del sudeste asiático en su momento, levantaban templos fabulosos para que los dioses vivieran en ellos.
Varios de los edificios han sido engullidos por la selva y para visitarlos hay que abrirse camino entre gigantescas raíces de árboles y sortear muros derrumbados por el paso del tiempo. Indiana Jones y Lara Croft que se cuiden.
Angkor Wat está en casi todas las listas de sitios para visitar antes de morir y luego de cuatro días de maratón arqueológica entiendo por qué. Como me dijo alguien en Camboya: “verlo es mejor a que se lo cuenten a uno diez veces”.
Yo sólo voy a contarlo una vez en este blog, en los próximos días.
Lo mejor de Camboya pueden ser sus templos perdidos, pero tuve la impresión de que es un país en recuperación y cuyas heridas empiezan a cicatrizar luego de más de tres décadas de guerra y del horrendo período del Jemer Rojo y sus campos de la muerte.
Todavía hay mucho por hacer, empezando por limpiar el país de las más de 5 millones de minas antipersonales sembradas por los hombres de Pol Pot y que cada año matan o mutilan a más de 400 inocentes civiles.
A pesar de eso, había hordas de turistas inyectando ríos de dólares a la economía y no pude evitar pensar que si un país tan minúsculo y tan infortunado como Camboya está encontrando una ruta de salida, quizás otros países -el mío para empezar- pronto verán tiempos mejores.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Déjame un comentario