jueves, 10 de julio de 2008

La vida de los "hombres jaula"


Creo que ya estaba necesitando una buena sacudida. A veces uno se mete en su burbuja y ve pasar la vida de los demás cómodamente sentado en su poltrona, como si fuera una película.
Por sugerencia de los editores de los periódicos para los que escribo, tuve que ir a ver con mis propios ojos cómo en Hong Kong, una de las ciudades más prósperas del mundo y que se precia de tener el mayor número de Rolls Royce per cápita de todo el globo, hay gente que vive en jaulas apeñuscadas en edificios horrendos, porque no tiene otra opción.
Son los más pobres entre los pobres, en su mayoría hombres que perdieron sus empleos y sus familias, para quienes las jaulas son la única alternativa a la calle.
Muchos viven allí desde hace dos o tres décadas y con el pleno conocimiento del gobierno que ha optado deliberadamente por no ayudarlos, porque según este capitalismo sin alma que parece ser lo único en lo que cree la gente por aquí, sólo es pobre el que quiere.
Gracias a una trabajadora social de SoCO, una ONG que contacté esta semana, anoche pasé un par de horas con los hombres jaula -ese es el nombre oficial con que se les conoce- oyendo sus historias de abandono y miseria.


Más que viviendas, las jaulas parecen perreras acomodadas de a tres en forma vertical, en las que estos prisioneros del infortunio duermen, comen y guardan las pocas pertenencias que tienen. Un par de ventiladores oxidados colgando del techo y un televisor que uno de los inquilinos encontró en un basurero completan el mobiliario.
Según SoCO, hay más de 100 mil jaulas como éstas en Hong Kong.
Quizás la vida de los hombres jaula no es muy distinta de las de millones de latinoamericanos igualmente despojados e ignorados, pero presenciar su degradación en una ciudad que pretende ser la "capital de Asia" y cuyo alcalde habla con orgullo de su colección de relojes Rolex, me mandó con el estómago revuelto a mi casa.


En el camino de regreso a la estación de tren, la trabajadora social que me llevó a ver las jaulas me preguntó si me gustaba Hong Kong. "Hoy no estoy segura", pensé para mis adentros, acordándome de cómo ayer mismo había visto en el periódico local -el South China Morning Post- un aviso que me había tocado leer dos veces para entender de qué se trataba.
Era una empresa vendiendo un auricular para teléfono celular enchapado en oro y diamantes, al que el feliz comprador puede tener acceso por la irrisoria suma de 8 mil dólares, es decir lo mismo que un miserable desposeido en Hong Kong paga para poder vivir cinco años en una jaula.
Es verdad que los folletos turísticos de Hong Kong venden la ciudad como un lugar lleno de contrastes, pero dudo mucho que sea a estos contrastes a los que se refieren.
El artículo completo sobre los hombres jaula aparecerá en este blog en los próximos días.

3 comentarios:

  1. Es escalofriante esa historia de hombres desposeidos viviendo en jaulas. la verdad me estremeció imaginar la vida en un lugar así, y la ciudad afuera haciendo la pantomima de su brutal crecimiento económico y todas las cifras de desarrollo ocultando los verdaderos problemas sociales como la pobreza.
    claro, no se desmerita que en América Latina la pobreza extrema abunde en sus pobladores y que incluso Colombia sea un país donde el 50% de la población es pobre, pero aunque las condiciones son diferentes, y lo hombres jaula no existen están las casas de madera o cartón de la carrilera construídas en pleno espacio público e inclusive otras en sectores donde la unica posibilidad de irse es con una inminente avalancha.
    Hacia donde irá la humanidad con estas precarias formas de vida?
    Estamos destinados a ser y vivir de forma miserable por el hecho de no ser un elemento efectivo del capitalismo.

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  2. Es una historia impactante porque sucede en un lugar tremendamente próspero. Creo que eso es lo que la hace relevante. Hace poco hice una entrada con el relato completo de mi visita a los hombres-jaula. Ojalá lo leas.

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  3. Hola Adriana,
    Soy ANdrea, periodista española en Pekín. Me interesó mucho esta historia! voy a estar en HK del 22 al 25 de julio, me gustaría poder visitar el lugar y explicarlo para mi periódico. te mando un mail.
    felicidades por el blog!

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