miércoles, 23 de julio de 2008

A meter la pata

Con el calor del verano asfixiando a Hong Kong como una gigante planta trepadora, he seguido viendo anuncios de las brasilerísimas Havaianas por todas partes. Sospecho que va a acabar pasando como en Brasil, en donde tres de cada cuatro personas tiene un par de las sandalias y decir Havaianas es como decir Kleenex, o sea un nombre genérico y no una marca.
No puedo decir que me sorprenda que una empresa latinoamericana con una buena estrategia de exportación esté empezando a tomarse por asalto los mercados asiáticos, pero si me divierte que lo haga con un producto que en realidad fue inventado en el Lejano Oriente.
Curiosa con la publicidad de las sandalias que vi circulando por esta ciudad, me puse a leer y fue así como supe que el diseño de las famosas chancletas brasileras fue copiado de las tradicionales Zori, las sandalias japonesas de paja o de madera que fueron la única moda en Japón hasta finales del siglo XIX, cuando el contacto con el mundo exterior empezó a cambiar las costumbres de los nipones. Quien se inventó las Havaianas en Sao Paulo hace medio siglo, tomó prestada la idea del calzado japonés cuyo diseño no podría ser más simple ni más conveniente para soportar el calor intenso y lluvioso del archipiélago: una superficie con dos correas que se juntan entre los dedos. Lindo, barato y fácil de usar.
No sé cuán populares sean las Havaianas en Japón, pero el verdadero mercado que la Alpargatas -la empresa que las fabrica- debe codiciar, son los 1.300 millones de pares de pies que hay en China y los mil millones de la India.
Las Havaianas que cuestan el equivalente a 10 dólares en los mercados populares de Brasil, han saltado a las pasarelas europeas y se consiguen en versiones con piedras preciosas y cristales que pueden llegar a valer 200 dólares el par.
Los mercados de China e India no son fáciles de conquistar, pero la forma como se han doblegado a las marcas francesas e italianas sirve como incentivo para que las empresas latinoamericanas se atrevan a hacer la misma incursión.
Espacio para crecer es lo que hay.
Hace poco leí un estudio del Consejo Empresarial Brasil-China en el que se identifican los 147 productos del país latinoamericano con potencial de exportación a China a corto y mediano plazo, y me pareció interesante que la China importó el año pasado 218 billones de dólares de esos 147 productos seleccionados, pero apenas el 1,4% de esas importaciones vino del Brasil. Lo mismo vale para todos los países de América Latina.
Personalmente creo que si hay un producto que puede conquistar los pies asiáticos son las Havaianas y deseo fervientemente que les vaya bien en esa metida de pata.

2 comentarios:

  1. Adriana, sorpresa este mundo de la web si es increible, lei tu articulo de los hombres jaula en Hong Kong, realmente injusto el mundo en el que vivimos, pero lo que me sorprendi es que hoy lo volvi a encontrar y sorpresa estaba escrito por Adriana La Rotta, prima de mi papa, hija de Alfonso, en fin. Que bueno saber de alguien de mi familia sin buscarlo, realmente muy bien escrito el articulo, impactante, pues ojala que sigas escribiendo tantas cosas interesantes de Oriente, es una region muy exotica, super interesante.
    Bueno esto era solo para darte un saludito desde Bogota, chao.
    MAURICIO LA ROTTA CADAVID.

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  2. Hola Mauricio,

    Qué maravilla que nos hayamos encontrado por este medio. Feliz de tenerte como lector, gracias por tus comentarios. Trataré de seguir contando historias interesantes de esta parte del mundo. Un abrazo.

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