domingo, 11 de enero de 2009

El adiós del mostacho

Cuando yo era niña y conste que eso no fue hace taaaaaanto tiempo, todavía había mostachos en Bogotá.
Uno podía describir a alguien como: “aquel señor…el del mostacho” o escucharle decir a un amigo del papá que estaba de afán porque iba a pasar por el barbero a que le acicalara el mostacho.
Hoy en día hay pocos mostachos, todavía menos barberos y sólo los dinosaurios como yo usamos la palabra “acicalar”, que ni siquiera mis hijas saben cómo se deletrea.
El mostacho es un espécimen en vías de extinción, al punto que cuando pregunté en mi casa si alguien podía nombrar a un conocido que tuviera mostacho, la única respuesta que se produjo fue Super Mario. Así están las cosas.
El mostacho definía y distinguía al caballero y le imprimía al que lo usaba un aire de masculinidad sumamente escaso en estos tiempos, en los que los machos son tipos como Edward Cullen, ese vampiro lampiño, descolorido y gélido que tiene suspirando a todas las adolescentes del planeta.
Mi nostalgia por el mostacho viene a propósito de un libro que publicaron hace poco un par de ingleses, en el que decretan que el bigote, durante siglos un signo de virilidad en la India, está desapareciendo.
La razón, dicen algunos, es que los jóvenes indios creen que el mostacho los hace parecer más viejos.
Para los autores del libro, sin embargo, los culpables son los artistas del inmensamente popular cine de Bollyoood, que han implantado un look sin pelos cuyos seguidores imitan sin pestañear.
Son actores como Shahrukh Khan, conocido como el Rey de Bollywood, quien además de no tener un solo filamento en su cara, no pierde oportunidad para exihibir su torso musculoso y cuidadosamente depilado.
Yo no sé si el mostacho ya emprendió su marcha hacia la extinción en la India tal como lo predicen algunos, pero por si acaso ya empiezo a lamentarlo. Y propongo que el Primer Ministro indio Manmohan Singh -él mismo un bigotudo insigne- lidere la cruzada para evitar que los hombres de su país se conviertan en una manada de imberbes.

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