viernes, 27 de marzo de 2009

Deseo, peligro

Prometo que tengo una buena excusa para incluir en este blog las fotos que verán a continuación.
Las encontré por casualidad revisando el sitio web de China Daily, el periódico en inglés del gobierno chino, bajo el título "Barranquilla Fashion Week".
¿Qué estaría haciendo la Semana de la Moda de Barranquilla en la página del órgano informativo oficial chino?










Obvio: mostrando un poco de carne fresca a los lectores de esta cada vez menos conservadora sociedad.
En el país en donde hasta hace menos de una década la homosexualidad era clasificada como una enfermedad mental, las actitudes de la gente hacia la sexualidad son cada vez más abiertas y grupos que antes sufrían grave discriminación como gays y portadores de AIDS, han empezado a encontrar más tolerancia.
La apertura económica de las últimas décadas en China ha impulsado a millones de trabajadores a migrar de sus pequeñas y tradicionales villas a ciudades en las que disfrutan de mayor libertad sexual.
Según una encuesta reciente de la Academia China de Ciencias Sociales, las relaciones premaritales, que hasta los ochenta eran una rareza entre los jóvenes chinos hoy son la norma, mientras que la virginidad ya no es valor crucial en relación con la moralidad en el país asiático.
Eso es de puertas para adentro, porque de puertas para afuera el Gobierno y parte del público sigue teniendo actitudes sorprendentemente pacatas.
Hace dos años, el tamaño del escote de Gong Li en La Maldición de la Flor Dorada indignó a grupos de madres que llevaron a sus hijos a ver la película pensando que la trama tendría más historia y menos pectorales.
No por nada la película es mejor conocida ahora como “La Maldición del Corsé Dorado”.
Algo parecido sucedió con la cinta “Lust, Caution” (traducida como "Deseo, peligro") del director taiwanés Ang Lee, cuyas escenas calientes fueron cortadas sin misericordia por los censores chinos, obligando a más de un cineasta a venir a Hong Kong para ver la película en todo su sexual esplendor.
En todo caso y volviendo al tema inicial, yo me imagino que las fotos de las modelos de ropa interior en el Fashion Week de Barranquilla son inocentes para los estándares latinoamericanos. Puestas sin más ni más en las páginas de un periódico controlado por el gobierno chino, llaman la atención. ¡Deseo, peligro!

3 comentarios:

  1. Desde hace un tiempo me vengo preguntando qué pasará cuando nuestras sociedades empiecen a seguir el imperio Chino.

    Me lo pregunto porque no creo que exista una sociedad modelo, imitamos a los unos y a los otros, copiamos sus sueños y la manera de llevarlos a cabo.

    Se han elaborado discursos para describir el desarrollo de los países pero son pocos los que hablan de las consecuencias de esos discursos y de lo que nos ha implicado pensar somos tercer mundistas frente a este o este otro país.

    Los chinos, ¿quiénes son? ¿cómo son? ¿qué hacen? ¿qué sueñan? Por eso vengo, porque además de todo eres colombiana.

    Un abrazo,

    RDS

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  2. jajaja yo también me sorprendí cuando leí esto,ropa interior en el China Daily?... y es que he tenido que sufrir la censura no solo de películas taiwanesas y hongkonesas si no de las extranjeras, donde se las ingenian muy bien para cortar donde deben cortar... no solo escenas sexuales, si no también las que tienen que ver con religión. Es muy curioso en el día a día chino, ver miles de publicidades de condones, ver a las parejas besandose en toda parte, y hasta haciendo el amor a la intemperie (soy testigo), o en los vestieres se desnudan sin ningún pudor. Y es que por algo tienen la población más grande del mundo no? jaja. Lo curioso es cuando uno le pregunta o habla de sexo con algún chino, te cambia el tema o te lo evita como ellos bien saben evadir lo que no les gusta. Muchas madres saben que sus hijas vienen a la universidad, consiguen novios, seguramente saben lo que pasará detrás, pero prefieren no pensarlo u omitirlo. En el cine chino que he visto, la masturbación y el coito es como algo natural, eso sí, nunca se va a ver el detalle de nada, incluso una mujer dando pecho a su hijo... Al final, importa más el hecho que los detalles. Saludos

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  3. Tienes razón. Parece una sociedad mas conservadora que la de Occidente, al menos en público, pero en el fondo no lo es.

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