jueves, 7 de mayo de 2009

Ecocalógica

Es raro ver noticias sobre Colombia en las páginas de los periódicos asiáticos y cuando aparecen, lamento decir, generalmente no son buenas.
Hace unas semanas, por ejemplo, la prensa local relató con asombro un audaz asalto a una sucursal bancaria en el centro de Hong Kong, en el que los protagonistas (que acabaron capturados) eran nada menos que cuatro colombianos.
La osadía de un grupo de extranjeros que se mete a robar un banco en Hong Kong a plena luz del día sería una buena crónica, pero no creo que sea necesario que yo agregue más ilustración al tema de cómo somos de “creativos” los colombianos. Lo que me interesa hoy es el artículo que apareció el domingo pasado en la portada de la revista dominical del South China Morning Post, el periódico en inglés de mayor circulación en el sur de la China.
El artículo escrito por un periodista británico, Jonathan Green, giraba alrededor de una idea simple: meter droga es antiecológico porque por cada gramo de cocaína que se consume en el mundo, desaparecen cuatro metros cuadrados de selva en Colombia.
El reportaje me dio rabia. Otra vez las palabras Colombia y cocaína en el mismo párrafo, estampadas en las páginas centrales de una revista con más de 100 mil ejemplares de circulación.
Pero además, ni siquiera era serio. Me molestó que redujera a un simple conteo de árboles algo que para los colombianos ha sido una catástrofe de proporciones históricas, que ha dejado un número incalculable de víctimas y subvertido los valores de una generación entera.
“La cocaína es considerada como la champaña de las drogas pero aquellos que la consumen están ayudando a destruir las selvas de Colombia. Tres hectáreas son desmontadas por cada una que produce coca”, decía el texto inane.
¿A quién se le ocurría que el problema de la droga en Colombia era un asunto ecológico. Y qué de los muertos, la corrupción, la violencia del último cuarto de siglo?
Entré a Google para averiguar quién era ese periodista despistado al que se le había escapado por completo el meollo del narcotráfico y sólo ahí me di cuenta de que no había ningún error de juicio.
En realidad, la nota del reportero inglés endosa la estrategia de responsabilidad compartida del gobierno colombiano, que busca mostrar a los consumidores su parte de culpa en el “ecocidio” producido por el narcotráfico.
Mientras todo el mundo sabe de las consecuencias sociales y humanas del cultivo y procesamiento de droga, la degradación ambiental que acarrea es poco conocida fuera de Colombia.
Personalmente creo que hablar de “ecocidio” es una trivialidad frente a todos los otros daños que ha causado la droga, pero como se ha puesto de moda preocuparse por la huella ambiental que cada uno deja en el planeta, la esperanza es que ese discurso resuene en los oídos de alguna gente.
En Hong Kong la idea pegó o de lo contrario no habría recibido semejante despliegue en el periódico dominical. Aún así, sospecho que tiene que ver con que el número de incautaciones de cocaína ha aumentado dramáticamente en los últimos años y eso tiene alarmadas a las autoridades.
Una cosa es que uno crea que los aficionados a la cocaína deben aceptar las consecuencias sociales de sus decisiones personales, pero otra muy distinta es que en la práctica lo hagan.
¿Será que a un drogadicto le importa el estado de las selvas colombianas? Yo lo dudo. En todo caso es en sociedades prósperas como la de Hong Kong, en las que el discurso del “ecocidio” puede despertar consciencias y cambiar actitudes.
Ojalá no fueran apenas los árboles talados o los ríos contaminados los que conmovieran a los usuarios para dejar el hábito, pero tampoco se puede pedir tanto, ¿verdad?

1 comentario:

  1. Ahora que nos cuentas esto, entiendo por qué cuando fuí a Hong Kong por alguna extraña razón le causé curiosidad a un hongkonés,y cuando le dije que soy de Colombia me dijo "uy, que mal país, ustedes tienen esa droga y se matan unos a otros, Hong Kong es el mejor país del mundo". No quiero ni escribir que sería de HK si no hubiese sido colonizado y como gracias a ser un paraíso fiscal puede estar tan untado de nuestro problema como nosotros. "el mejor país del mundo" tiene un problema de desinformación, y creo que la exagerada tensión por la influenza A, y por supuesto este artículo sobre el "ecocidio" es una muestra de ello... que tal una campaña "no uses más cocaina, ayuda al medio ambiente" bastante light para "el mejor país del mundo" la economía más abierta del mundo.

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