martes, 23 de marzo de 2010

El futuro del "Made in China"

Hace un año los empresarios que operan en la zona de la cuenca del Río Perla, de donde sale la tercera parte de las exportaciones chinas, estaban tratando de sortear la peor crisis de su historia por falta de órdenes de compra y haciendo lo posible por no agravar unos índices de desempleo que no se veían desde los años ochenta.
Doce meses después, las cosas no podrían ser más distintas. Las exportaciones chinas, que en febrero del 2009 estaban 26 por ciento por debajo de las del 2008, subieron el mes pasado 46 por ciento. La “fábrica del mundo”, como se conoce la zona en la provincia china de Guangdong en donde se hacen los tenis Nike, los iPod, los televisores, los celulares, las Barbies y prácticamente una tercera parte de todo lo que el mundo consume, está parada no por falta de pedidos sino por falta de trabajadores.
Los 1.300 millones de chinos, esa supuesta mano de obra inagotable que le permite a China producir barato y liquidar a sus competidores, deben estar en otra parte porque en la provincia de Guangdong no están.
“En una de las fábricas que producen para nosotros, sólo han vuelto a trabajar 18 de los 80 operarios que corresponden. Y ese es apenas uno de los casos”, me contó el fin de semana un empresario del ramo textil.
Cuando el empresario dice “han vuelto a trabajar”, se refiere al hecho de que las fábricas en el sur de China funcionan con trabajadores que provienen de todas partes del país y que regresan masivamente a visitar a sus familias para celebrar el Año Nuevo Lunar, que este año cayó a mediados de febrero. Ya casi estamos a finales de marzo y la inmensa mayoría de los operarios migrantes todavía no volvió. Quién sabe si volverá.
Lo que pasa en Guangdong es una tendencia. No es un fenómeno pasajero ni apenas una consecuencia del dinero que el gobierno ha inyectado en la economía en el último año. La mano de obra en China que hace unas décadas no tenía más remedio que someterse a la explotación, ahora es más educada y está encontrando mejores alternativas en otros sectores como la agricultura, la construcción y en industrias que requieren personal más calificado.
La industrialización del centro y el oeste del país, significa también que los operarios pueden conseguir empleo más cerca de sus familias, en lugar de tener que migrar al sur.
El gobierno chino no ha admitido abiertamente que haya escasez de mano de obra, pero el jueves las autoridades de Guangdong decretaron un aumento del 21 por ciento en el salario mínimo, la mayor alza desde 1994.
Eso dice algo, pero ¿exactamente qué?
Es posible que al comienzo los productores traten de absorber la subida en sus costos para seguir compitiendo, pero tarde o temprano se lo van a trasladar al consumidor, o sea a usted y a mí. Creo que debemos prepararnos para entrar en la era en la que “Made in China” será sinónimo de productos mejores y más caros. Exactamente como sucede ahora con “Made in Japan”.
Si tal como lo viene exigiendo Estados Unidos, China acepta revaluar su moneda, el encarecimiento será aún mayor.
Algunos empresarios tratarán de producir en otros países de Asia como Vietnam o Myanmar, pero esa solución no le sirve a todo el mundo, por un tema de calidad y de logística. Tal vez sea una buena oportunidad para América Latina, si algunas multinacionales deciden devolverse a producir a nuestro hemisferio como ya ha sucedido, por ejemplo, con México.
¿Dejará China de ser la fábrica del mundo? Dejará de ser competitiva en la producción de cosas baratas a costa de exprimir a la gente y pagar sueldos miserables. De ser la potencia en la elaboración de textiles, juguetes y una inmensa variedad de chucherías, el país asiático está pasando a fabricar helicópteros, sofisticados microchips y motores de carro.
Todo indica que dentro de algunos años, eso de “Made in China” tendrá un significado completamente distinto.

3 comentarios:

  1. Hola Adriana,

    Muy interesante lo que escribes sobre la marca "Made In China". Yo personalmente tengo un poco de miedo de lo que pueda pasar cuando en el futuro se quiera adquirir algun articulo de calidad. Las companias que tradicionalmente producen este tipo de bienes y por los que se paga un plus, podrian llegar a sufrir mucho porque debido a la situacion presente, la mayoria de los consumidores buscan precios bajos, conllevando a la eventual desaparicion de la "calidad" a manos del "precio"...

    Hay tambien ciertas similitudes entre nosotros, yo tambien soy expatriado y mi segundo apellido es La Rotta (no Larrota como la mayoria de la gente cree que se escribe) lo que me hace pensar que quizas compartamos algun ancestro (de la zona de Duitama, en Boyaca)!

    En fin muy interesante y muchas gracias

    Mauricio Rojas La Rotta

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  2. Adriana, saludo cordial.

    Soy el Capitán de Navío Sergio Uribe, de la Armada Nacional de Colombia. Actualmente estoy en Beijing realizando un curso con la Universidad de Defensa Nacional de China y me gustaría comunicarme contigo para ver la posibilidad de que pudieras dictar una conferencia aquí en la universidad sobre tu experiencia en este hermoso país.

    Como soy un lector frecuente de tus columnas sé que tu conocimiento sobre China seguramente les interesaría a los 128 oficiales de 65 países diferentes que están estudiando también aquí en la Universidad de Defensa.

    Artículos como este del futuro del "Made in China" o La Sombra del Gigante, muestran una visión diferente a la que estamos acostumbrados a ver los militares y sería de gran provecho para todos nosotros y un orgullo para mí como colombiano tenerte como representante de nuestro país. Y tal vez de motivación para la única mujer oficial que está aquí entre todos los demás 127 hombres.

    Si logré interesarte, te solicito me contestes a mi correo electrónico sergio.uribe@usa.net. Dependiendo de tu respuesta, yo tendría que hablar con las directivas de la Universidad para solicitar apoyo sobre los detalles de tu venida, alojamiento y demás.

    De cualquier forma, muchas gracias por tu atención y mucha suerte en tu "ruta" por la nueva China.

    Cordialmente,

    CN Sergio Uribe C.

    P.D. Hace un par de semanas releí tu columna sobre el "Efecto Niña" y se la envié por correo electrónico a unas oficiales del ejército chino que trabajan en esta universidad. Aunque ellas son poco dadas a expresar sus sentimientos y además son un poco -o un mucho- desconfiadas de los latinos, las sentí emocionadas y agradecidas. Te felicito por ese tipo de columnas o por la de la visita al Tíbet. Ojalá más gente comprendiera, aceptara y apoyara el esfuerzo que está haciendo la Nueva China. Sobretodo el durísimo y poco retribuido del siempre noble y leal pueblo raso chino.

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  3. muy interesante articulo.
    Para complementar lean:
    "USA está hoy totamente quebrado"
    en www.realpolitica.com
    para que descubran otra verdad.

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